Cuando alcanzamos a percibir la profundidad de un mínimo sonido, de cualquier elemento circundante, el mismo está siendo incorporado como instrumento sin que hayamos desarrollado ninguna técnica para tocarlo. John Cage Sobre la “escucha reducida” y el “objeto sonoro” (“When I hear...” Publicado en Arte, Lo dijo otro, Object trouvé) dice: hay dos cosas que no tienen que significar nada: una es la música y la otra es la risa. ‘No tienen que significar nada’, eso es, para causarnos un profundo placer.

Percibiendo la materia sonora, aquello que deduce una presencia, a veces, misteriosa en la vida, notamos que los cuerpos juntándose ya hacen ruido. Esto implica una posibilidad infinita de recreación e inspiración. Es justamente en este momento, (trasladado al instrumento que uno elija), donde, sin que lo hayamos evaluado por anticipado, se produce el sonido. El rasgo principal de este enfoque es provocar la auto percepción sonora de cada uno de nuestros actos o prácticas cotidianas. De esta manera no sólo conectamos con nuestros sensibilidades sino también, comenzamos a jugar con la materia sonora deconstruyendo cualquier tipo de “a priori” en su significado. 
Por lo tanto, es a partir de los instrumentos y objetos presentes en nuestro medio y en la naturaleza, de la grabación de sonidos, la estimulación auditiva, la fabricación de herramientas musicales no convencionales (analógicos y digitales), como experimentamos actividades de producción musical, tendientes a ampliar el campo sonoro y perceptivo. 

Modalidad de trabajo:
Somos un grupo de personas que nos juntamos los jueves en la Veintiuno12, para hacer música desde lo lúdico. La dinámica del espacio es alojar  en indisociable relación al sonido y la palabra, los deseos de los participantes, Así, como criterio terapéutico de la casa, acompañamos la singularidad de cada uno buscando producir un encuentro no sólo entre nosotrxs sino también con otros espacios entre los que se incluyen escenarios musicales (como los shows en vivos) o a través de las grabaciones de la propia banda: Para los pájaros. 
Proponemos alojar intervenciones colectivas pero también individuales donde los integrantes puedan narrar sus experiencias, afecciones, gustos, preocupaciones y traducirlas en letras que hoy componen el cancionero de los, hasta el momento, tres discos de la banda.