No podía creer ésta última vez como estaba ahí dentro.
Esto no puede ser real, casi pensé a veces que no salía más de ahí.
Esto es grave pensaba, no sabía si me había metido yo adentro o los demás.
Hay gente que sufre mucho ahí,
que se tiene que quedar ahí mucho tiempo o toda la vida.
Había un enfermero que me trataba mas o menos,
yo le decía que yo no tendría que estar ahí y el me decía que él tampoco.
Nos mandaban a dormir a las 20.30 hs.
y me encerraban en un cuatro con otros tres pacientes y a la 1 nos mandaban a dormir la siesta.
No tenia cigarrillos, la ultima vez que me habían internado en Bs. As. fue en el año 1990
y ya es la sexta vez que me internan en este sanatorio.
A la noche y a la mañana me daban la medicación molida y era un asco.
Había televisión en el comedor pero casi no podía ver los programas que yo quería ver.
Al medio día y a la noche nos daban sopa con alguna comida.
Ay la puta!

Por Germán Rinke